Algunas personas, leyendo la entrada anterior del blog, me han preguntado que diese ejemplos de cómo se pueden integrar los variados aspectos de nuestra vida. En el artículo de la HBR dan algunas claves que os pueden ayudar.
Se pueden distinguir nueve categorías principales, que combinadas, nos dan una idea de que podemos hacer para que nuestro trabajo, nuestra casa, nuestra comunidad y nosotros mismos salgamos beneficiados. Aquí las tenéis:
- Seguimiento y reflejo de las diferencias. Podemos llevar un registro de nuestras actividades, pensamientos y sentimientos -e incluso pedir opinión a las personas de nuestro alrededor- para ver en que influyen en nuestras metas personales y profesionales, y para considerar su impacto en nuestra autoestima y ayudarnos a poner prioridades. Por ejemplo, cada vez que hacemos deporte, el aumento de energía. O en que momentos del día nos sentimos mejor.
- Planificación y organización. Aquí se trata de llevar a cabo acciones que nos ayuden a usar mejor el tiempo y prepararnos y planificarnos para el futuro. El GTD es de gran ayuda aquí. Por ejemplo, la agenda nos ha de servir para reflejar todas nuestras actividades, no solo las de trabajo. Hemos de compartir nuestra agenda con la gente, por ejemplo con nuestra familia, para que entiendan cuando estamos más ocupados y como eso nos afecta. Y hemos de preparar nuestra semana antes de que esta llegue, con las revisiones semanales.
- Mantenimiento y restauración. Hablamos de atender a nuestro cuerpo, mente y espíritu, para que las tareas del día, tanto personal como profesional, las abordemos con energía renovada, atención y ganas. Por ejemplo, hemos de dejar los malos hábitos, como el fumar, mala alimentación. Hemos de distraernos, ver cine, leer. Y porque no, hemos de llevar a cabo actividades que nos hagan incrementar nuestra salud emocional y espiritual, como la meditación o el yoga.
- Aprecio y cariño. Nos hemos de divertir con las personas de nuestro alrededor -por ejemplo, haciendo actividades fuera de la empresa con nuestros compañeros-, y nos hemos de preocupar de manera sincera por la gente. Hemos de apreciar las relaciones con las personas, la amistad, ya que el respeto hacia y desde los demás nos da confianza. Por ejemplo, un equipo de futbol en la empresa, o ayudar a nuestro hijo con sus deberes, o ayudar a gente que lo necesita, seguro que conocemos a alguno a nuestro alrededor.
- Enfocarnos y concentrarnos. Hemos de estar físicamente y mentalmente atentos para las personas que nos importan. Incluso si tenemos que decir que no a oportunidades u obligaciones. Hemos de demostrar mayor respeto por estas personas, en diferentes contextos, y hemos de estar accesibles para ellos. Por ejemplo, el móvil ha de ser usado con respeto. Hemos de reservar fragmentos de nuestro tiempo para dedicarlo a una persona que nos importe. Y cuidado con las interrupciones continuas, como el correo, que seguro que no hace falta que estemos consultando cada minuto.
- Revelar y ser interesante. Compartir nuestros pensamientos con otros -y escuchar los suyos- nos va ayudar ya que ellos pueden estar de acuerdo con tus valores y compartirlos, y os pueden dar soporte en el camino que habéis trazado con vuestra visión de liderazgo. Además, iniciando la comunicación acerca de aspectos diversos de la vida, demostráis respeto hacia las personas. Por ejemplo, hablar de trabajo con vuestra pareja, o de temas personales con vuestros compañeros de trabajo. Ayuda a la gente a encontrar su camino.
- Cambio en los hábitos de uso del tiempo. ¿No creéis que sale más a cuenta llegar antes a casa, estar con la familia, y si hace falta, mas tarde, trabajar un poquito? Hemos de romper con lo establecido, e intentar nuevas formas de actuar. El teletrabajo es bueno para esto, pero podemos también ir al gimnasio a la hora de comer, o aprovechar el tiempo en los trayectos en coche, por ejemplo para escuchar audiolibros.
- Delegar y desarrollar. Se trata de reasignar tareas de manera que incrementen la confianza, liberen el tiempo y hagan que otros desarrollen nuevas actividades -o incluso vosotros mismos-. Y tenéis que eliminar las actividades que tengan prioridades bajas o que sean redundantes. Aquí hablamos de estas personas que se creen que son las únicas que saben hacer bien las cosas.
- Explorar y arriesgarse. No hemos de tener miedo a tomar decisiones que nos hagan cambiar hacia aquello que creamos que se aliena mejor con nuestros valores y nuestras aspiraciones, y aquí hablamos tanto de trabajo, de estudios, de actividades. Por ejemplo, no podéis asumir nuevas responsabilidades en el trabajo actual, o buscaros a alguien que os oriente para llegar allí donde queréis llegar. O desarrollar una idea que creáis que sea más acorde con vuestras habilidades.


Sí, esto está muy bien, pero ¿quién limpia la casa? ¿quién dedica tiempo a los amigos y familiares saliendo de trabajar a las 19 ó 20h de la tarde? ¿quién va a buscar a los niños? ¿quién hace la compra? ¿quién se crea rutinas de ejercicio con el ritmo de vida que llevamos? y no sigo…
Con esto quiero decir, que están muy bien todos estos puntos para marcarse metas y objetivos, y intentar mejorarlos, yo mismo lo hago, pero me he dado cuenta que al final casi todo lo puedo resumir en dos cosas: tiempo y atención.
Tiempo para pensar, encontrarse, dedicar a otros, innovar, escaparse, cumplir obligaciones…demasiadas cosas (creo). Y atención en lo que hacemos, decimos, escuchamos, leemos…de nuevo demasiadas cosas.
Está bien que la gente analice su vida (y su entorno) y intente mejorar, iríamos mal de no ser así, pero ¿no será que la sociedad nos empuja a vivir por encima de nuestras capacidades intelectuales y emocionales? (ahora me he puesto un poquito serio).
Saludos
comentario por cosmocax — 9 Junio 2008 @ 8:19 am
Bueno, Cosmo, yo te diría que no has pillado del todo el concepto. Yo justamente hablo de integrar varios aspectos para cubrir varios objetivos a la vez. Por ejemplo:
-Puedes limpiar la casa con tu mujer. Seguramente eso le dejará mas tiempo para que se ponga a hacer algo contigo. Yo lo estoy intentando, le ayudo a ella, y acabamos antes unas cosas para podernos dedicar a otras mas intelectuales.
-Puedes irte a correr con tu hijo. Yo lo hago, y mato dos pájaros de un tiro, estoy con el, hablamos, y hacemos ejercicio.
-Yo tengo muchos amigos con los que no me importaría nada montar alguna cosa, y con eso mato dos pájaros de un tiro.
-Hay muchas cosas que no puedo abarcar, y las delego. Por ejemplo, Mª Angeles me ayuda, muchisimo, a leer cosas que yo no puedo leer, y me las resume. Ella aprende, y yo también.
Esto son ejemplo, solo ejemplos. Tu has de buscar tus propias maneras de hacer las cosas.
Y por cierto, los límites te los pones tu mismo. Yo creo que el problema es de enfoque, tenemos que tener claro que es lo que realmente queremos hacer en cada momento, y enfocarnos a ello. Y mantenernos un poco enfocados.
Animo, te veo un poco hundido.
comentario por tambuzi — 9 Junio 2008 @ 8:47 am
Hola noi!
Tranquilo, yo me hundo y resurjo 4 ó 5 veces al día…
No sé sino he pillado bien el concepto o no, pero aunque entiendo lo de planificar actividades que aúnen varias necesidades, siempre me resulta “enojoso” (de buen rollo ¡eh!) ver la facilidad con todo el mundo habla de este tipo de cosas, como si fuera lo más fácil del mundo, pero luego hay divorcios, problemas con los hijos, malos resultados etc, etc, etc…
A ver si ahora he conseguido explicarme mejor, esta lluvia me nublando la mente…
Saludos
comentario por cosmocax — 10 Junio 2008 @ 11:58 am
Nadie dice que sea fácil. De hecho, las relaciones entre personas nunca son fáciles, haya trabajos, ocupaciones, aficiones, o lo que sea por entre medio. Ojala todos los divorcios o fracasos fueran porque alguien no hace lo que debe en una pareja.
Lo que está claro es que si la montaña no va a Mahoma, Mahoma tendrá que ir a la montaña. Quiero decir que tu puedes renunciar a todo lo que te gusta por estar con tu mujer, hijos, o lo que sea, pero… Eso te va a hacer estar bien? La vida son compromisos entre lo que queremos hacer y lo que debemos hacer. Yo solo digo que quizas podríamos intentan juntar estos dos términos un poquito.
A mi al menos me funciona, obviamente no a la primera, obviamente no siempre, obviamente no sin esfuerzos. Y he cometido muchos errores, y muchos mas que cometeré. Pero si veo que algo no va a funcionar, simplemente lo dejo y busco otra alternativa.
comentario por tambuzi — 10 Junio 2008 @ 12:12 pm