Seguimos con la serie dedicada a los líderes de empresa. Hoy no vamos a hablar de líderes que cambian la teoría de negocio, sino de buenos líderes que son capaces de gestionar una empresa para que obtenga lo mejor. Todos conocemos historias de personas muy inteligentes y con muchos conocimientos, o buenos en algún área empresarial, que han llegado a una posición de liderazgo y han fracasado en ella. Y de personas capacitadas, pero no extraordinarias, que han sido ascendidos a puestos similares y han triunfado. ¿Cuál es el hecho diferencial?

Desde hace mucho tiempo soy un admirador de Daniel Goleman. Seguramente muchos de vosotros lo conoceréis por sus libros acerca de la inteligencia emocional. La verdad es que no inventó el termino, pero lo ha hecho famoso con los libro escritos por él. La idea nació de Howard Gardner, con su teoría de las inteligencias múltiples. Este hombre se merece algún otro post, algún día os he de hablar de él.

Daniel Goleman afirma que las personas que son capaces de liderar poseen un elevado grado de inteligencia emocional. La inteligencia emocional se evalúa por cinco componentes, agrupados en dos categorías: habilidades hacia uno mismo, que son conocimiento personal, autocontrol y motivación; habilidades hacia los otros, empatía y sociabilidad. Desarrollemos cada uno de estos componentes.

  • Conocimiento personal. Hablamos de personas que se conocen a sí mismos, conocen sus puntos fuertes y débiles, y no tienen ningún problema en hablar de ellos. Por ejemplo alguien que sabe que trabaja mal cuando los tiempos de entrega de un proyecto son cortos, hará todo lo posible para que al planificar el proyecto, estos tiempos tengan una duración que le haga sentirse confortable, o intentará empezar antes a realizar las tareas, y comunicará a su equipo su debilidad y lo que está haciendo para evitarla. Son personas honestas consigo mismas y con los demás, y renunciarán a un trabajo en el que les paguen más, pero que ellos vean que no van a poder desempeñar correctamente, o que no cuadre con sus principios o metas a largo plazo. Además estas personas agradecen las críticas constructivas, tienen una gran confianza en sí mismas y en sus habilidades, y no tienen ningún problema en pedir ayuda.
  • Autocontrol. Este componente deriva del anterior, pero va en otra dirección. Estas personas son capaces de controlar sus impulsos y sentimientos, o incluso redireccionarlos hacia buen fin. No quiere decir que no tengan mal humor o carácter, pero son capaces de controlarlos. Este líder, ante algo que su equipo ha hecho mal, no dan golpes en la mesa y abroncan, sino que miden sus palabras, analiza la situación con tranquilidad, porque a lo mejor el tiene algo de culpa, reúne al equipo, comenta las consecuencias del error, y comenta con ellos sus sentimientos, analizando el problema y aportando una solución. Por ejemplo, en la implantación de un ERP, la gente que posee un alto grado de autocontrol, en vez de quejarse y oponerse al cambio desde el primer momento, analizan la situación, aprenden el nuevo sistema, buscan las cosas buenas que puede aportar, y aprenden a usar el nuevo programa lo mas efectivamente posible para minimizar el impacto en su equipo.
  • Motivación. Se trata de conseguir las cosas para uno mismo, no solo porque la compañía manda que se han de conseguir, o porque me las pagan. Estos líderes consiguen mucho más en un proyecto de lo que está previsto. No se mueven por las recompensas externas, sino por la necesidad de conseguir nuevas metas que les llenen y les hagan sentirse orgullosos. Este componente, combinado con el primero, hará que estas personas no intenten metas que no pueden conseguir por sus debilidades, pero no se quedarán tampoco con objetivos fáciles.

Combinemos estos tres componentes en un ejemplo. Un líder que vea como su empresa cae en los últimos años, y que tenga un gran componente de inteligencia emocional, no achacará la culpa solo a componentes externos fuera de su control que le están afectando, o pensará que el problema ha sido su falta de capacidad, sino que verán el problema como una oportunidad de demostrar que es capaz de liderar un cambio en la empresa que la haga salir del bache, siempre teniendo en cuenta sus limitaciones, y hará todo lo necesario para que esto pase, aunque eso signifique delegar la tarea en otra persona.

  • Empatía. Son capaces de conectar y tener muy en cuenta los sentimientos de otros en el momento de tomar decisiones, con lo que consiguen que sus decisiones no causen problemas en sus equipos. Esto no significa adoptar los sentimientos de los otros componentes del equipo como propios e intentar complacer a todo el mundo. Eso es imposible. Pongamos un ejemplo, supongamos una empresa que está en un proceso de reducción de personal. Un líder puede reunir a su equipo y explicarles con todo detalle la cantidad de gente que va a ir a la calle; otro puede reunirlos, hablarles de su preocupación por su puesto de trabajo y por el de ellos, y prometerles que va ser muy transparente y que cuando tenga cualquier tipo de información se la va a proporcionar al instante. El primer líder está tan preocupado por su propio miedo que no tiene en cuenta el de los demás; el segundo se da cuenta de lo que su gente está sufriendo e intenta ayudarles y hacerles ver que no están solos. El primero consigue que su equipo se desmoralice y que las personas más preparadas dejen la compañía o bajen su rendimiento; el segundo consigue que su equipo continúe funcionando a buen nivel, haciendo menos justificable la reducción de personal, y mantiene el equipo unido.
  • Sociabilidad. La capacidad de formar equipo con otros, de moverlos en una misma dirección, hacerlos cooperar. Este componente no puede ir solo, se ha de acompañar de los otros cuatro, porque si no no funciona. Estas personas tienen una red de amistades amplia, y son capaces de encontrar puntos de unión con perfiles de personas muy variados. Y trabajan con el convencimiento de que no se consigue nada trabajando solo. Poseen una red de personas que pueden utilizar cuando es necesario.

Por lo tanto, un buen líder, además de tener una muy buena capacitación y conocimientos para desempeñar su trabajo, ha de poseer estas características. Y se puede aprender, no es fácil, pero se puede conseguir. Vale la pena.

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