Hoy voy a hablar de las decisiones acerca de las personas en el entorno laboral. Hablo de las decisiones acerca de la contratación, la evaluación y la promoción de trabajadores dentro de vuestros equipos. Esta entrada viene a cuento de algunos acontecimientos cercanos de mi vida que me han hecho reflexionar sobre la importancia de tomarse su tiempo en decidir estas cosas.

Los que seguís este blog sabéis la importancia que yo le doy a definir la estrategia, comunicarla, aplicarla… Pero tan importante o más es tomarnos nuestro tiempo en las decisiones acerca de las personas, pero no os hablo solamente de los cargos importantes de una empresa, sino de cargos intermedios y operarios. Por desgracia, no tomarnos el tiempo necesario y equivocarnos en una decisión nos puede acarrear perder muchísimo tiempo arreglando lo que esa persona haya hecho mal. Un ejemplo muy tonto, en mi empresa actual, la mala elección de un operario de máquina puede provocar que un lote o varios salgan mal, y eso es dinero y tiempo que se pierde.

Alguna vez he defendido que las empresas son como las personas que las forman. Pero también he defendido la importancia de colocar a las personas idóneas en los lugares adecuados, porque con eso conseguiremos que rindan a tope de sus capacidades. Y tenéis que reflexionar profundamente en las situaciones que os hacen decidir una cosa, porque por ejemplo podéis tener la tentación de promocionar a alguien que ha sabido resolver situaciones complejas, pero os deberíais preguntar porque él se ha visto envuelto en esas situaciones, ya que a lo mejor el mismo las provoca. O también os fijéis únicamente en las cosas que una persona no sabe hacer, pensar que una persona puede no ser brillante, o rápida, o inteligente, pero puede ser una persona trabajadora y efectiva, que puede ir estupendamente para un puesto de responsabilidad.

También si una compañía quiere obtener resultados, ha de recompensar a la gente que los produce. Las promociones hablan mucho más que las palabras, porque afirman que la compañía realmente cree en la persona, y está de acuerdo con su trabajo y su línea de acción. Pero hay que ser valiente, porque muchas veces se producen “promociones a medias”, en las que a alguien se le da un trabajo que hacer, pero no se le deja la independencia suficiente para hacerlo. Con esto se consigue el efecto contrario del deseado.

Ya he comentado la importancia de cualquier decisión sobre el personal, a todos los niveles. Pero yo creo que lo más importante es las promociones a ese reducido grupo de mandos intermedios, que en un futuro, en otra promoción, pasarán a formar parte de la dirección de un área completa de la organización. No olvidemos que estas personas son las que realmente deciden e implementan la estrategia, la visión, el estilo, de la compañía. Son los que trabajan para el negocio, ademas de en el negocio. Por lo tanto promocionar a una persona que es un mal ejemplo para los demás, hará que todo su equipo esté a disgusto, y transmitan ese sentimiento al exterior.

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