Ayer mi amigo Cosmo del blog cosmocax, y mi mujer -mi critica más constructiva- también me lo había comentado, me dejo un comentario en mi anterior post sobre la dificultad de que algunas personas cambien, por mucho que tú seas un líder carismático que tengas una maravillosa visión, o seas como Winston Churchill moviendo un país entero a la guerra. La verdad es que este tipo de personas son las que nos consumen una gran cantidad de energía y tiempo en cualquier cambio. ¿Cómo consigues que esas personas te sigan? Hace tiempo leí un artículo de la HBR con un método que a mí me ha dado buenos resultados.

Bueno, pues yo creo que tú personalmente no puedes motivar a estar personas. Han de ser ellas las que se auto motiven, y tu función es crear las circunstancias para que esto se dé. El cambio ha de venir desde dentro de ellos, o no vendrá nunca.

Muchas veces pensamos que si conseguimos que estas personas nos escuchen, entenderán la lógica de nuestra posición. Pero realmente esta suposición es una falacia basada en la creencia de que todo el mundo tiene los mismos esquemas mentales que nosotros, y que lo que a nosotros nos parece sentido común, a ellos les ha de parecer igual. Cada uno de nosotros tiene unos valores, motivaciones y bases, y nuestra idea de lo que es razonable puede ser muy diferente. ¿Verdad que todos conocéis las reuniones en que alguna persona de vuestro equipo os dice que sí, pero luego hace lo que hacía antes?

Muchos factores pueden llevar a desmotivar a una persona de tu equipo. Por ejemplo, lo que comentaba Cosmo de años de frustración o de promesas incumplidas, o por ejemplo problemas en casa. Una causa común es también cuando el trabajador cree que su jefe no da la cara por él. Esto transforma la energía positiva de una persona en comportamientos negativos.

¿Por qué no pensáis que pueden hacer vuestros trabajadores problemáticos? ¿Por qué no les pedís que os den soluciones, en vez de intentar imponer las vuestras? Podéis pensar que esto es muy utópico, o que no tenéis tiempo que perder, y lo mejor es quitaros de encima a estos trabajadores problemáticos. ¿Pero creéis que es mejor perder el tiempo intentando convencerlos, o pensáis que ignorando el problema ya se soluciona? Que os parece si intentamos otra aproximación, basada en estos tres puntos:

  1. Conocer las verdaderas razones de porque la persona adopta esta aptitud. ¿Tiene problemas personales? Está muy quemado, pero ¿Por qué? ¿Qué es lo que mueve a esa persona a actuar así? ¿Qué es lo que bloquea su fuerza? Muchas veces hay que preguntar a los compañeros, ellos os darán información. Pero al final, tenéis que hablar con la persona, varias veces, de manera informal, en el café, en la comida, para saber cómo es realmente esa persona. Preguntaros también que parte del problema la producís vosotros, y hacerle la pregunta a sus compañeros también. Analizar también el contexto, ¿está la empresa en un momento problemático?
  2. Reescribe tus objetivos. Cuando tengas más datos del problema, seguramente verás la causa por la que esa persona actúa de esa manera. ¿Por qué no cambias tus objetivos, y añades acciones para eliminar esos factores? A lo mejor esto te da una mejor solución al problema global por el que estas intentando cambiar. Y esto no significa capitular, es ser inteligente. Quizás no convenzas al colega, y al final tengas que prescindir de él, pero seguro que tendrás una mejor solución.
  3. Habla con la persona. Una vez entiendas sus motivos y hayas reescrito tus objetivos para minimizarlos, has de hablar con la persona. Una reunión sin agenda previa. Empieza hablando de lo que la persona le ha dado a la empresa y de lo que le puede dar. Explica el problema y deja claro que las cosas no pueden continuar así. Explica las causas que tú crees que producen el problema, y pídele que te ayude, o te corrija si no estás en lo cierto. Sabrás que has fracasado si el empleado no afirma o deniega nada. Y si ves que vas bien, déjale ir tus nuevos objetivos, y discútelos con él. Pídele que piense en ello, y queda con el dentro de una semana.

Seguramente es mucho más fácil etiquetar a las personas como problemáticas, pero a nosotros no nos gustas las soluciones sencillas, ¿verdad? Tengo muchos ejemplos del funcionamiento y utilidad de esta técnica, si os interesa, puedo hacer algún otro post de ampliación.

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