Posts anteriores: establecer la sensación de urgencia, crear un comité del cambio potente, falta de visión, mala comunicación de la visión, eliminar los obstáculos.

Seguimos con la serie sobre el cambio. Las transformaciones llevan tiempo, y se pierde el pulso si no vamos viendo logros a lo largo del camino. Además el ver que se va avanzando es uno de los mayores agentes motivadores de las personas.

En las transformaciones exitosas los líderes siempre han de buscar y encontrar mejoras en el rendimiento en un plazo razonable, estableces metas a un año vista, y premiar a la gente que se involucre y consiga estas metas con el reconocimiento, promociones o incluso con dinero.

Esto puede costar, ya que muchas veces las personas involucradas en el cambio se quejan de tener la presión de obtener resultados a corto plazo, pero justamente esa presión puede ser muy beneficiosa para el cambio. Cuando sabemos que un cambio ha de ocurrir en un largo plazo, tendemos a procrastinar y a dejar las tareas del cambio por tareas del día a día. La sensación de urgencia tiende a desaparecer. Los compromisos de obtener metas a corto plazo mantienen los niveles de urgencia, y nos fuerzan a realizar análisis detallados que pueden aclarar la visión.

Por lo tanto, buscar e imponer hitos en vuestros proyectos de cambio para poder trazar el progreso y obligar a las personas a seguir adelante.

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