La verdad es que aquí voy a entonar el mea culpa, porque yo que tanto hablo del GTD, y convenzo a la gente y les ayudo para que los use, no lo he usado para un tema de mis vacaciones, y eso me ha producido equivocaciones y estrés. Os explico.

Este verano vamos a hacer un viaje largo con mi mujer. Nos vamos a la costa oeste de Estados Unidos. La verdad es que es un viaje que no requiere mucha programación, ya que vamos a un país donde hay de absolutamente todo, y sobre todo hoteles. Pero aun y así, ya que queríamos ir a algunos hoteles muy especiales, decidimos que valía la pena reservar por internet algún día para no quedarnos sin sitio.

Si miro en las tareas de mi GTD, me doy cuenta de que el viaje lo teníamos pensado desde el año pasado, y había estado en el “algún día” hasta enero, en el que decidimos que ya podíamos empezar a mirar los billetes. Básicamente del viaje se ha encargado mi mujer, o sea que se creó una tarea en su GTD para comprar los billetes de avión, la cual ejecutó y nos permitió obtenerlos a un precio fenomenal, y sin ningún tipo de estrés.

También nos apetecía llevar un coche chulo en nuestro viaje, por lo que ella se creó una tarea en su GTD con varias sub acciones, para mirar en que compañía de alquiler nos salía más barato alquilar el coche que queríamos, y después alquilarlo e imprimirnos la reserva. Lo mismo hizo para muchas otras cosas.

El viaje lo planificamos también día a día, en que sitios íbamos a estar y donde íbamos a dormir. Y aquí entro yo, mi trabajo era buscar algunos hoteles y moteles, y reservarlos. Lo que debería haber hecho es crearme varias tareas en mi GTD con el día en el que debía reservar el hotel y el lugar donde estábamos, con varias sub tareas para primero buscar el hotel que me gustara, luego el mejor precio en la web, y luego reservarlo e imprimir la reserva. Esto es lo que le digo a la gente que haga.

Pero yo no lo hice. Fui a salto de mata, mirando, buscando y reservando, sin orden, a ratos, y sin apuntar lo que ya había encontrado. Conclusión, me equivoqué de día, de hotel, olvidé imprimir algunas reservas, y sobre todo, me estresé muchísimo haciendo el trabajo porque no tenía ningún control sobre lo que iba haciendo y sobre lo que me quedaba, e iba dando saltos de una cosa a otra.

Conclusión, usad el GTD, y no hagáis como yo, que mucho decir, pero poco hacer. Yo que soy un adicto al método, a veces no caigo en que lo puedo usar para muchas cosas. Pensad en ello, y usadlo para todo lo que podáis, y veréis como os ayuda en muchísimos aspectos de vuestra vida.

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