Bueno, como estoy de vacaciones, pero me encanta escribir en el blog, he pensado hacer 6 entradas consecutivas y programarlas para que se publiquen automáticamente en wordpress durante las siguientes 3 semanas. He escogido un artículo de la HBR titulado The Five Minds of a Manager, del 2003, que me gustó mucho y que quiero compartir con vosotros.

La verdad es que por medio de este blog he conocido a algunas personas que, siendo técnicos, muy buenos técnicos, habían sido propuestos para cargos directivos, y les costaba mucho pensar como tal. Es algo común, y para eso están los coachers, para intentar ayudar en esa transición, si es que es posible, ya que todos no valemos para todo. Pero, ¿Qué significa pensar como un directivo?

Si os fijáis, últimamente está muy de moda la palabra líder –yo mismo la uso muchísimo en este blog- pero la dirección ha quedado como en un segundo plano. Ya no aspiramos a ser buenos directivos, queremos ser líderes. Pero ¿no pensáis que las dos palabras van juntas? La dirección sin el liderazgo no se lleva, pero el liderazgo sin dirección no tiene sentido.

El problema es que, sobre todo en las empresas grandes, ser directivo conlleva tener visión global de negocio y local de tu competencia; ser colaborador y competitivo; estar siempre aprendiendo, cambiando, y además mantener el orden; estar al tanto de los números y de las personas. Por lo tanto para ser un buen directivo has de pensar no solo en lo que has de conseguir, sino en lo que has de pensar. Aquí entran las cinco mentes de un directivo. Se trata de un enfoque diferente, ya que habitualmente un directivo, en las escuelas de negocios, aprende de marketing, finanzas, comercial, etc.

Bueno, y ¿cuáles son las responsabilidades de un directivo, en un ámbito abstracto? Bueno, pues siempre ha de estar entre la acción de campo, y la reflexión de alto nivel. Ha de llegar al punto en que el pensamiento lleve a ejecución. Muchas organizaciones saben cómo llevar a cabo su función final, ofrecer algo a la sociedad, pero son muy malas reflexionando sobre su situación interior. Otras pasan tanto tiempo pensando en cómo están internamente, que son muy poco agiles ejecutando las cosas que se tienen que hacer, por ejemplo, las organizaciones muy burocratizadas, que son muy lentas ante los estímulos del mercado; o las que son extremadamente rápidas reaccionando, pero que siempre están arreglando sus errores por esa rápidez. Y también conocemos a las que tienen los dos defectos, con departamentos de marketing empeñados en grandes posicionamientos de marca, y con su red de ventas o sus clientes que no son capaces de entender o aprovechar esos posicionamientos.

Vale, pero ¿acción y reflexión acerca de qué? ¿Qué os parece acerca de la colaboración? Hablo de hacer las cosas en cooperación con otras personas, donde un directivo no puede actuar solo. O acción, reflexión y colaboración acerca de la realidad de la empresa. Al final, podemos hablar de las siguientes cinco perspectivas que forman la práctica de la dirección:

  • Dirección personal: pensamiento reflexivo
  • Dirección de organizaciones: pensamiento analítico
  • Dirección en el contexto: pensamiento global
  • Dirección de relaciones: pensamiento colaborativo
  • Dirección del cambio: pensamiento ejecutivo

Todo esto puede parecer muy abstracto, pero espero en los próximos posts daros algunas ideas de que significa todo esto, y al menos algo para pensar, o quizás abriros nuevos puntos de vista, vosotros vereis.

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