Entradas anteriores: las cinco mentes de un directivo, el pensamiento reflexivo.

Analizar nos hace disminuir la complejidad de las cosas, ya que nos obliga a descomponerlas en sus componentes. Analizamos siempre, en muchos aspectos de nuestra vida, pero es especialmente importante en las organizaciones. Simplemente no puedes estar organizado sin análisis, sobre todo en las compañías grandes. Pensad por ejemplo en los organigramas, analizas el trabajo y divides a la organización para reducir la complejidad.

Aquí me gustaría hablar de otro tipo de análisis diferente del estándar. Yo entiendo por análisis estándar aquel que se basa en los números. Pensemos por ejemplo en construir un avión, es una tarea compleja que requiere la coordinación de muchísimos sub sistemas y proveedores, equipos de trabajo, de diseño, etc. Pero estamos hablando de partes que pueden ser relativamente fácilmente entendibles (vale, si tienes la preparación adecuada) y el proceso puede ser relativamente predecible. Pero yo os hablo de la decisión de diseñar o construir o no ese avión, ¿quién es capaz de decir si es la decisión correcta, o si es la mejor que podemos hacer en ese momento en nuestra empresa?

Este tipo de análisis va mas allá de los números, ya que se ha de tener en cuenta factores no deterministas. Aquí no hablamos de simplificar decisiones complejas, sino de sostener la complejidad para que la organización pueda seguir actuando. Por ejemplo, la decisión de cerrar una planta, o de activar un proyecto, muchas veces se toma basándonos en datos numéricos, pero yo aquí os hablo de analizar más profundamente, ver de dónde se han obtenido los números, si se han tenido en cuenta todos los factores, intentar buscar otro tipo de información y no solo la mostrada, buscando debilidades en el análisis. Incluso muchas veces encontrando errores en nuestra forma de pensar.

Se trata de ver las cosas de manera diferente, y hacer que los otros también lo vean de manera diferente. Es más bien un análisis reflexivo. En nuestras organizaciones tenemos demasiado análisis convencional. Por ejemplo, pensad en el jugador de tenis, que por mirar el marcador pierde la bola en juego… Se trata de no perder de vista ni el marcador ni la bola, los dos son importantes.

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