Entradas anteriores: las cinco mentes de un directivo, el pensamiento reflexivo, el pensamiento analítico.

Últimamente, sobre todo en las grandes corporaciones, la palabra de moda es globalización. Pero muchas veces se confunde con homogeneización de pensamiento, como viendo el mundo en la distancia, e intentando aplicar nuestros criterios, generalizando. Pero ya sabemos que el mundo no tiene nada de uniforme, sino que está formado por muchos mundos. Los directivos, más que globalmente, han de pensar mundialmente. Hablo de conocer mucho mejor los otros mundos para entender mejor en nuestro.

¿Cuáles son las principales diferencias de las dos formas de pensar? Mientras que para el pensamiento global clásico lo más importante es la generalización sobre los mercados, los valores y las prácticas empresariales, para el pensamiento mundial lo importante es prestar atención a las diferentes respuestas particulares a las condiciones específicas de los países. Para el pensamiento clásico las consecuencias locales de nuestras acciones no son importantes, lo que importa es el resultado económico final, pero para el mundial las consecuencias locales son un indicador de rendimiento, que han de añadir valor social y económico al país, y por supuesto la compañía es responsable de las consecuencias locales. El pensamiento clásico ve el mundo como un conjunto de diferencias, el mundial lo ve como una oportunidad de aprender cosas nuevas. En definitiva, el pensamiento clásico cree que el mundo converge hacia una cultura común, pero el mundial lo ve como un conjunto de realidades que se relacionan.

Podríamos decir que el pensamiento mundial aun hace más importante el pensamiento reflexivo. Cuando llegamos a una nueva realidad, hemos de entenderla. Muchos de nosotros hemos viajado a países donde por ejemplo, a nuestros ojos, la conducción de automóviles es caótica. ¿Pero no os habéis parado a pensar como lo consiguen? Porque al fin y al cabo llegan a todos los sitios como nosotros. Si les preguntas te dicen que ellos simplemente siguen el flujo de coches, no es caos, es otro tipo de lógica. Este tipo de funcionamiento seguro que se aplica a la mayoría de aspectos de su vida. Y nos puede abrir la mente y darnos otro tipo de visión el entenderlo.

Al final, el pensamiento mundial nos obliga a dirigir entre la organización y los diferentes mundos que la rodean –culturas, industrias, compañías- Nos obliga a mediar en esas zonas en las que la organización choca con los contextos particulares. Por ejemplo, los clientes en los diferentes mercados son diferentes, y usan los productos a su manera. Es uno de los grandes errores de la empresa en la que estoy ahora, que está presente en muchísimos países del mundo, e intenta que todos sigan el mismo patrón, con resultados muchas veces desiguales.

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