Entradas anteriores: las cinco mentes de un directivo, el pensamiento reflexivo, el pensamiento analítico, el pensamiento global, o mejor mundial.

Es bastante obvio que los directivos han de trabajar con personas, pero no solo como jefes y empleados, sino como colegas y socios. Por desgracia, por influencia de las teorías económicas, muchas veces vemos a las personas como recursos, que pueden ser usados, reubicados, comprados o vendidos. Por supuesto esta no es la manera de manejar a las personas que he promovido en este blog.

El pensamiento colaborativo a de ir mas en manejar las relaciones entre personas, que no las personas individualmente. Hablo de los componentes de los equipos y proyectos, además de entre departamentos. Y también que las personas que conocen mejor como hacer el trabajo han de recibir el apoyo y por parte de los directivos para llevarlo a cabo. Hemos de evitar la dirección personalista y movernos hacia una más colaborativa.

Este tipo de directivos escuchan más que hablan; salen de sus oficinas para sentir y ver, y no se quedan dentro de ellas sentados solo imaginando lo que pasa; piden colaboración de otros; y evitan el micro management, controlan menos y dejan que cada uno se auto controle su trabajo. En la empresa japonesa donde yo trabaje a esto le llamaban “liderazgo de fondo”, significando que se permite al máximo de personas posibles que lideren.

Esto no quiere decir que tengamos que abandonar el seguimiento del equipo, esto es necesario. Pero es necesario muchas menos veces de lo que nosotros creemos. La principal función de un directivo es crear las estructuras, condiciones y aptitudes que consiguen que las cosas se lleven a cabo en su organización. Muchas veces los directivos se ven por encima de los equipos que dirigen, y eso los pone fuera del equipo. Hemos de dirigir desde dentro, nunca desde una posición superior. Y esto va mucho más allá, hemos de hacer que la dirección esté descentralizada, en las personas que pueden tomar la iniciativa y llevarla a cabo.

Para acabar, me gustaría comparar las características de la dirección personalista, con la de la colaborativa.

  • En la personalista, los directivos son personas importantes, que viven separadas de los que realizan el trabajo. En la colaborativa se sienten importantes porque ayudan a las personas a llevar a cabo su trabajo.
  • En la personalista, cuanto más arriba subes, mas importante eres, y por encima de todos está el director general. En la colaborativa, la organización se ve como una red interactiva, no una jerarquía vertical, y los directivos se mueven por toda ella.
  • Los directivos definen la estrategia, los demás la ejecutan. En contra, la estrategia mana de todos los niveles de la organización, porque al final la unión de la resolución de pequeños problemas es lo que consigue las grandes iniciativas.
  • En la personalista, los cambios siempre vienen desde arriba, y provocan resistencia en la estructura, por eso se intenta favorecer a la gente de fuera sobre la de dentro, ellos están más abiertos a cambios ya que son nuevos. En la colaborativa se pide la opinión a todos los niveles.
  • Dirigir significa tomar decisiones y mover recursos, basándose en hechos numéricos. O intentar obtener el máximo de las personas haciéndoles hacer aquello que saben hacer mejor, inspirándolas.
  • La confianza se impone por el cargo, contra que se obtiene por el trabajo y el respeto
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