El viernes fue mi último día en la empresa. Han sido 8 años de trabajo en los que he aprendido mucho, cosas buenas y malas. Como sabéis, he tenido un cargo de cierta responsabilidad en ella, que conllevaba asistir a reuniones del comité de dirección. Siempre he pensado que se le podría sacar bastante más partido a esas reuniones, ya que al final allí estábamos el top management de la empresa, las personas a las que se les ha de exigir que lleven adelante a la organización.

En la HBR de este mes, en un artículo corto, se hablaba de una encuesta que se ha hecho en un grupo de directores generales sobre la eficiencia de los directivos de su empresa. Por supuesto los resultados son muy negativos. Yo personalmente creo que el problema en este caso es del líder de esas reuniones, que ha de exigir algo más de ellas.

La mayoría de las veces el problema es que el grupo de personas que están en esos encuentros no actúan como un verdadero equipo, o que no creen que valga para nada lo que se hace allí. Hay algunas preguntas que el líder se debería hacer para conocer si verdaderamente es ese el problema, tal como se indica en la HBR:

  • ¿Se toman decisiones en esas reuniones? La verdad es que a pocas de las que yo he asistido se han tomado verdaderas decisiones. En mi caso estas reuniones eran el lugar donde las diferentes facciones de la empresa se despellejaban públicamente, sin que el conductor de la reunión fuera capaz de reconducirlas. Muchos de nosotros sentíamos que estábamos perdiendo el tiempo. Otro error que se cometía era que se preferían las opiniones en privado que en público, o sea, reuniones uno a uno con los miembros del equipo de dirección. Con eso se perdían las opiniones del grupo, algo extremadamente importante, ya que al final se trata de decisiones que afectan a toda la organización.
  • ¿Las decisiones que se toman en las reuniones, se implementan luego a corto plazo? Otro ejemplo de que el equipo no cree en las ideas que surgen del encuentro. En la reunión todo el mundo se calla, y el director general cree que todo el mundo está de acuerdo. Luego no se implementa nada de lo dicho.
  • ¿Hay conflicto en las reuniones? Hablo de confrontación de ideas, de pasión en los comentarios. En una reunión donde no hay opiniones enfrentadas, un director general ve consenso, y yo creo que se trata de conformidad. No todo el mundo ha de estar de acuerdo en todo, y si en la reunión no lo dicen, vamos mal. Eso indica que la gente no cree que la reunión sirva para nada.

El líder de estas reuniones ha de estar atento a estos indicadores, ya que le pueden ayudar a darse cuenta de que él ve la realidad de una manera, y su equipo de otra. Puede entonces atacar el problema, e intentar que todos trabajen hacia el mismo fin.

Yo he hablado de reuniones del comité de dirección, pero esto se aplica a cualquier tipo de reuniones. Pensad en ello la próxima vez que os convoquen a un meeting.

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