Hoy he tenido otra de esas reuniones de gestión del cambio, en las que he explicado a la gente de la empresa lo que se les viene encima con la implantación de un ERP Sap R3. Mientras preparaba estas reuniones di con algo, un cartel que cuelga en la pared de todos los directores que han de liderar un cambio en la empresa Lego, que todos conocéis. A mi hijo Alejandro le encanta el Lego, y pensé que valdría la pena comentarlo un poco, a lo mejor consigo que el también lea mi blog.

La verdad es que liderar un cambio en una organización no es nada fácil. Al final se trata de balancear posiciones enfrentadas, y de navegar entre oposiciones. Hemos de llevar bien los éxitos, admitir los errores y encajar los fracasos. Hemos de balancear los logros a corto plazo con los logros a largo plazo, prestar atención a los detalles y a la foto global, trabajar con las personas individualmente y promover el trabajo en equipo. Vaya, todo un reto.

Por lo tanto, hemos de estar preparados no solo para liderar el cambio, sino para dirigir el cambio. Para que veáis lo que quiero decir, aquí os pongo las once paradojas del liderazgo que cuelgan en la pared de todos los directores de Lego (traducción personal del danés)

  • Tenéis que mantener una relación estrecha con vuestros colaboradores y a la vez mantener una distancia adecuada.
  • Tenéis que ser capaces de liderar y de manteneros en la sombra.
  • Tenéis que dar confianza a vuestro equipo y tener un ojo puesto en lo que están haciendo.
  • Tenéis que ser tolerantes y tener claro como queréis que las cosas funcionen.
  • Tenéis que tener las metas de vuestro departamento en la mente y a la vez tenéis que ser leales a la compañía.
  • Tenéis que planificaros correctamente vuestro tiempo y también ser flexibles con vuestro calendario.
  • Tenéis que expresar libremente vuestro punto de vista y ser muy diplomáticos.
  • Tenéis que ser visionarios y tener los pies en el suelo.
  • Tenéis que intentar conseguir el consenso y segun como imponer vuestro criterio.
  • Tenéis que ser dinámicos y también reflexivos.
  • Tenéis que estar seguros de vosotros mismos y no ser preoptentes.

Lo primero que podéis pensar es que trabajar en la Lego debe ser difícil. Pero os he de decir que todos los que estéis interesados en dirigir un cambio debéis manejar estas paradojas.

Normalmente el trabajo de dirección está enfocado hacia la consecución de resultados, algo muy importante. Pero liderar un cambio es mucho más que eso, se han de tener en cuenta además las emociones y las influencias. Está muy claro lo que son los resultados, en el caso de un ERP por ejemplo puede ser conseguir una reducción del stock en el almacén; cuando hablo de emociones quiero decir que hemos de conseguir que las personas se adapten al cambio, a la nueva situación, y que también lo haga la cultura de la empresa, como ya dijimos son las dos vertientes de un cambio; pero también tenéis que prestar atención a vuestra influencia, autoridad y poder dentro de la empresa, porque sin eso no podréis hacer nada.

Ya veis que no lo tenemos tan fácil los que lideramos cambios. Pero bueno, no nos asusta el reto, y al final creo que somos adictos a la adrenalina.

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