Una frase muy mía de siempre es que hay que ver lo tranquilos que estaríamos los informáticos sin los usuarios. La realidad es que sin los usuarios los informáticos no existiríamos, o como poco no tendríamos tanto trabajo. El otro día en un artículo de Gallup llegaban a la conclusión de que entre el empresario y el trabajador pasa lo mismo, uno sin el otro no existirían. Si hay un trabajador es porque no hay otra manera más eficiente de hacer un trabajo. A la vez que el mundo cambia de un modelo industrial a uno de trabajadores del conocimiento, el peso cambia en los platos de la balanza, ya que cada vez más los trabajadores son más valiosos por lo que saben y no por lo que producen.

Esta mañana hablaba con mi amigo Jose y me comentaba lo bien que iban las ventas de su equipo. Si habéis seguido el blog sabréis que mi antigua empresa está pasando un problema grave de eficiencia general, y en cambio el equipo de Jose no hace más que crecer y crecer en sus resultados. Seguramente si preguntamos dentro de la empresa nos darán mil razones por las que ellos van bien y los otros mal, y seguramente tendrán razón en parte. Pero a mí me gustaría hoy pensar un poco más allá y dar otro punto de vista por lo que ellos funcionan bien.

Es algo que también pasa en la empresa en la que estoy ahora, y quiero pensar que es una de las claves del éxito. Hemos de conseguir empleados entregados. Igual que los clientes entregados son los mejores ya que hablan muy bien de la compañía, los empleados entregados son los trabajadores más productivos y eficientes. Al final, todos trabajamos por algo, por el propósito de la compañía, porque creen que trabajando allí pueden cambiar el mundo, por lo que cobran, por el horario, o por los compañeros… Hay mil causas para trabajar. Lo que está claro es que sea la razón que sea, el lugar de trabajo puede promover su crecimiento personal o profesional, o puede hundirlos y frustrar su desarrollo. Si pasa esto último tenemos trabajadores que dejan la empresa o que se limitan a hacer lo justo para ir tirando hasta jubilarse.

Los trabajadores entregados en cambio se involucran en el buen funcionamiento de la empresa. Crean un lugar de trabajo altamente productivo. Y es clave la habilidad de la persona que dirige el equipo para conseguir satisfacer el núcleo de los requerimientos de este. Yo creo que es fundamental por ejemplo reconocer el trabajo de las personas, o poner a disposición del equipo los medios necesarios para el buen desempeño de su labor. Aun más, tu gente ha de sentir que tú sinceramente te preocupas por su bienestar tanto personal como profesional.

  • Personalmente debéis promover las relaciones que aporten al equipo, y colocar a cada uno a hacer lo que mejor sepa hacer.
  • Profesionalmente debéis darles a vuestros equipos retos que los pongan a prueba, y oportunidades de aprender, crecer profesionalmente, y contribuir.

Pensad que es muy difícil substituir a los trabajadores del conocimiento, y las organizaciones cada vez tienen más de estos. Por ejemplo, en el equipo de Jose todos son de este tipo. Y es difícil crear clientes entregados si los empleados que los tratan no están entregados. Tradicionalmente no se ha prestado atención a esto, promover el positivismo y la entrega en el lugar de trabajo, pero creo que los hechos demuestran que es una de las vías del éxito. O sino que se lo pregunten a Jose.

Por cierto, os recomiendo los artículos de Gallup, son realmente enriquecedores.

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