Una novedad en el blog. Cada fin de semana, coincidiendo con la entrada que debería escribir los viernes -y que nunca escribo-, os haré una reseña del libro que haya escuchado esa semana en los resúmenes de soundview executive book summaries. Durante la semana, cuando voy al trabajo por las mañanas, escucho uno de estos libros, y cada viernes os contaré lo que me ha parecido.

El libro de hoy es the 360 degree leader, escrito por John C. Maxwell. Todos conocemos líderes clásicos, aquellos que desarrollan su función desde lo alto de la organización. Pero esto no es lo habitual, el 99% de los líderes trabajan en posiciones intermedias. Habitualmente, las organizaciones tienen solo un líder en lo alto, y muchísimas personas por debajo. Los líderes 360 grados son aquellos que influyen en toda la organización desde estas posiciones intermedias, tanto a la gente que tienen por debajo, como a los de encima, como a los de los lados.

El texto no tiene desperdicio, se podría escribir una serie de entradas sobre él de aquellas que te hacen reflexionar. Te da ideas de cómo liderar hacia arriba -a tu superior-, hacia abajo -a tu equipo-, y hacia los lados -a tus colegas-. Me gustaría quedarme con varios apuntes de entre los muchos que me ha enseñado.

Lo primero es que liderar es influir. Y la influencia no se consigue simplemente con tener una posición alta en la organización. Si tú no tienes ni posición ni influencia, las personas a tu alrededor no te seguirán. Los líderes 360 han de cambiar su forma de pensar, de “he de conseguir una posición que haga que la gente me siga” a “he de llegar a ser una persona que la gente quiera seguir”. Las personas siguen a líderes que conocen, o líderes que se preocupan de ellos. Si los líderes tratan a cada uno de los individuos como una persona, entonces la gente responde bien. Cuanto más profundamente os preocupéis por la gente, mucho más profunda y duradera será vuestra influencia.

La segunda idea es que, si tenéis que seguir a un líder que no es válido, vuestro cometido no es enseñarle. Tenéis que añadir valor a la organización, esto es lo más importante. Si tenéis que seguir a un líder no demasiado efectivo, haced lo siguiente: desarrollad una relación sólida con él, sobro todo en el ámbito profesional; buscad sus virtudes, que seguro que las tiene, y encontrar para que pueden valer a la organización; y haced que uno de vuestros objetivos sea añadir valor a las virtudes de vuestro líder. Ahora bien, no tenéis que seguir a un líder que no actúe con ética, ahí sí que estáis en vuestro derecho de intentar hacerle cambiar, y si no es así, deberéis cambiar vuestro trabajo. Es el caso de mi amigo Iñigo, que acaba de dejar la empresa en la que llevaba 15 años, por la poca ética personal con la que su superior actuaba y sigue actuando.

Otra idea que me gustaría destacar es que siempre has de estar preparado cuando tu superior te llame. El tiempo es precioso, por lo que cuando vuestro jefe os lo dé, tenéis que estar preparados para aprovecharlo al máximo. Y no hagáis que el piense por vosotros, llevad siempre algo preparado. Pero no aprovechéis para vaciar vuestra lista de temas pendientes, comentadle que tenéis cosas que os gustaría explicar, y que sea él quien decida si es en ese momento, o que os dé audiencia otro rato.

Por último, nos indica que hemos de ser mejores mañana que hoy. Quiero decir que cuando consigamos aquella posición por la que hemos estado trabajando tanto tiempo, no hemos de dejar de aprender. No hay nada malo en el deseo de mejorar en la carrera, pero es un error centrarse solo en llegar. Es mejor centrarse en seguir creciendo que en obtener una meta. Si continuas aprendiendo, si haces de esto tu meta, seguro que mañana serás mejor que hoy, y eso te puede ayudar de maneras que a día de hoy ni imaginas.

Ya os digo, el libro es una joya, lectura muy recomendable. Si algún día tengo crisis de ideas para el blog, se donde acudiré.

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