La edición de enero de la HBR está dedicada a la estrategia. Se trata de un especial editado para conmemorar el centenario de la escuela. Hay artículos muy interesantes -como siempre- de autores clásicos.

En una de las empresas en las que he trabajado estuve implicado en la definición del plan estratégico -o sea, de la estrategia- de la empresa. No me considero un experto -quien lo es-, aunque reconozco que siempre me ha gustado mucho. Hay dos grandes maneras de buscar una estrategia, analizando y probando.

Los que abogan por el análisis, la deliberación y la planificación creen que se ha de estudiar las fuerzas competitivas del entorno, deducir un conjunto de medidas que ayuden a la empresa a enfrentarse a esas fuerzas y por supuesto implementar dicho conjunto. Por el contrario, los que promueven acciones de emergencia, prefieren probar cosas, aprender de la experiencia, ajustarla y gradualmente ir modelando una estrategia.

Podríamos pensar que estos dos métodos son excluyentes, y realmente lo son, aunque la realidad es que cada uno va mejor según las circunstancias de la empresa. Por ejemplo, en una empresa que acaba de nacer en un sector que también acaba de ser creado la competencia es normalmente inexistente, por lo que el primer método no se puede utilizar y hemos de ir a la prueba y error. En cambio, cuando la industria está más consolidada, el análisis es una manera muy viable de encontrar el camino. Los grandes estrategas son capaces de primero escoger el método adecuado, y luego aplicarlo correctamente.

En un artículo corto de la HBR de enero comentaban que no eran las únicas maneras de buscar una estrategia. Por ejemplo hablan del razonamiento analógico. Una vez pasada la época en que las condiciones de la industria están bastante poco definidas -en su nacimiento- pero antes de que podamos ver claramente la repercusión económica entre causa y efecto, el entorno empresarial nos puede dar pistas de cómo proceder, y podemos intentar asimilar el comportamiento de la ya no tan nueva industria con otra ya consolidada. Un ejemplo, los portales de internet, un tiempo después de su nacimiento, se empezaron a parecer al negocio de medios -vender contenidos-, por lo que yahoo se reestructuró alrededor de productores que poseían propiedades online; otros intentaron ser los buscadores más rápidos. Por lo tanto, encontrar analogías es también muy importante.

El problema es, ¿Podemos mantener la flexibilidad necesaria en nuestras organizaciones para que cuando la analogía, o la deliberación, sean efectivas podamos aprovecharnos de ellas? Aquí tenemos el problema, lo ideal es mantener siempre la flexibilidad de la juventud con la visión de la edad, pero la realidad es que normalmente se pierde flexibilidad al ganar visión.

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