Entrada anterior: libro “the complexity crisis”.

Os voy a dar dos formas de calcular la complejidad de vuestras empresas. La primera es bastante típica, la segunda ya no tanto. La verdad es que normalmente no se evalúa ni se tiene en cuenta esta dimensión, lo cual acaba pasando factura.

Una forma muy sencilla de calcular la complejidad de una organización es calcular las ventas por empleado, y los beneficios por empleado. Por ejemplo la complejidad puede obligar a añadir staff para dominar la organización, y eso hace que estos ratios desciendan, o sea, no se aumentan las ventas y si las personas.

Hay otro ratio, el llamado Factor de Complejidad, que es más complicado de calcular, pero mucho más relevante. Aquí tenéis su fórmula:

PT: número de productos terminados que se comercializan en la empresa.
ME: mercados en los que la empresa actúa.
CO: sociedades que componen el grupo de empresas.
SE: número de sedes del grupo de empresas
NE: número de empleados.
NP: número de proveedores.
NC: número de clientes.
VE: ventas del grupo.

CF= (PT * ME * CO * SE * (NE + NP + NC)) / VE

No se trata de un valor absoluto, sino que nos da información sobre si la empresa está sufriendo la complejidad o si se está beneficiando de la falta de esta. O sea, si CF baja, los beneficios de la empresa suben. Por ejemplo, me he entretenido en calcular el CF de algunas empresas que conozco a fondo, y me he encontrado valores que oscilan entre 2,5 y 4500 !!!!!

Estos dos ratios os pueden servir para saber si las acciones que toméis van a hace que vuestra empresa se vuelva más compleja. No estaría de más que antes de nada los calculaseis para ver si vale la pena lo que proponéis.

Para acabar con este tema, os pongo un ejemplo de lo que han hecho las empresas japonesas de automóviles. Según lo que aprendieron de los especialistas en calidad J.M. Juran y W. Edwards Deming, los japoneses se dieron cuenta que la complejidad va en detrimento de la calidad, lo que los llevo a definir su estrategia de calidad. Se dieron cuenta que ofreciendo solo pocas variaciones -por ejemplo solo 5 colores exteriores y 4 interiores- y equipando todos los coches con las opciones que la gente más demandaba hacía que fuera más económico y fácil fabricar coches, lo que llevaba a una mayor tasa de calidad. Es una de las políticas esenciales para eliminar el factor de complejidad, la podríamos denominar “perdida justificada”.

Venga, animaros en los comentarios a calcular el CF de empresas que conozcais. Sin nombres, por supuesto 😉

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