El libro de hoy es Execution, the discipline of getting things done. Aunque el titulo así lo diga, no tiene nada que ver con el GTD del que he hablado muchas veces por aquí. Normalmente todos somos muy buenos haciendo planes, diseñando estrategias, marcándonos metas. Pero muchas veces fracasamos en el segundo paso, llevarlas a cabo, obtener resultados. Los autores nos dan claves para hacer de la ejecución una ciencia.

En el fondo, todos los que hemos de liderar un equipo, hemos de tener la consecución de los objetivos como una de nuestras mayores responsabilidades. ¿Cómo lo podemos conseguir? Hemos de perseguir lo que los autores definen como los siete comportamientos esenciales que forman parte de la dirección efectiva para la ejecución. Estos son:

  • Conoce a tu gente y tu negocio. Tenéis que vivir vuestro negocio. Normalmente en las organizaciones que no consiguen sus metas, los líderes están desconectados de la realidad del día a día. La información entonces les llega filtrada, normalmente por su equipo que muchas veces tiene sus propios intereses. Hemos de evitarlo y buscar la información nosotros mismos.
  • Insiste en conseguir sinceridad. Muchas organizaciones están llenas de personas que intentan evitar o enmascarar la realidad, porque esta no les gusta, o porque intentan esconder sus propios errores. La sinceridad es muy necesaria, es el corazón de la ejecución, y hemos de conseguirla a toda costa.
  • Pon metas claras y priorízalas. Normalmente los líderes que son efectivos manejan pocos objetivos y estos están muy claros. ¿Por qué esto funciona? Enfocarse en pocas -máximo tres o cuatro- prioridades produce los mejores resultados y un mejor aprovechamiento de los recursos -evita la dispersión- y las personas funcionamos mejor si tenemos pocas cosas y muy claras.
  • Haz el seguimiento. Por muy claros que definas los objetivos, no significan nada si nadie se los toma en serio. Por desgracia, es muy típico también definir bien los objetivos, y luego no seguirlos. Hemos de estar atentos a los problemas que puedan surgir durante la ejecución, y para ello hemos de montar reuniones de seguimiento a menudo para comprobar que cada persona hace lo correcto.
  • Premia a los que lo hagan bien. Si quieres que la gente responda, los has de premiar. Muchas empresas no son capaces de unir las bonificaciones de final de año con la ejecución de los objetivos. Cuando las empresas no ejecutan, es muy probable que no midan, no premien y no promocionen a la gente que lo hace bien, que consigue las cosas. En otra entrada me gustaría hablar de las revisiones anuales de objetivos.
  • Mejora las capacidades de las personas. Una de las mayores responsabilidades de un líder es pasar su experiencia a las personas que vengan detrás de él. Con esto se consigue que la empresa expanda sus capacidades, enriqueciéndose con la experiencia y las nuevas ideas.
  • Conoceros a vosotros mismos. Todos tenemos claro que para liderar una organización o equipo se ha de tener fortaleza de carácter -no quiere decir mal carácter, no confundir- pero para llevar a cabo las metas de negocio es absolutamente esencial. Sin esa fuerza emocional, no puedes ser honesto contigo mismo, ni puedes manejar honestamente la realidad del negocio y la organización, o asignar a las personas tareas con convencimiento. Esta fortaleza está formada por cuatro virtudes esenciales: autenticidad, humildad, conciencia personal y autocontrol.

¿No os parece que muchas de estas ideas se aplican también a los objetivos personales que nos marcamos en nuestra vida?

El libro continua explicando cómo cambiar la cultura de la empresa cuando esta no ejecuta bien los planes. Y continúa hablando de la necesidad de que las personas adecuadas estén en los lugares adecuados, o sea, la importancia de conocer las virtudes y defectos de cada uno para conseguir que rindan al máximo.

También explica cuales son las competencias centrales, que hacen que las empresas ejecuten sus planes. Estos son las personas, la estrategia y las operaciones. Cada negocio usa estos procesos de una forma u otra, pero muchas veces no están adecuadamente relacionados, y se comportan como silos. Cada uno de estos requeriría una entrada que quizás más adelante escriba.

En definitiva, un libro muy interesante para todos aquellos que os gusta ver como las cosas avanzan. Os lo recomiendo.

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