Alguna otra vez he hablado de los trabajadores del conocimiento. Son aquellos que trabajan mayoritariamente con información, o sea, la mayoría de nosotros. Los que pasamos la mayoría de nuestra jornada laboral delante de un ordenador solo movemos bits de arriba abajo, o sea, información. Peter Drucker invento el término, y ha sido la persona que más ha hablado del tema, por lo que todo lo que se diga siempre va referido a él.

Pues bien, los trabajadores del conocimiento se han de responsabilizar de su propio desarrollo y de practicar con lo aprendido. En la sociedad actual, las personas trabajamos mayoritariamente con conocimiento, y las habilidades manuales han perdido mucho de su valor.

Ahora bien, el conocimiento y las habilidades evolucionan de manera diferente. Las habilidades cambian muy poco a poco, se necesita tiempo para desarrollar nuevas. En cambio, el conocimiento evoluciona con muchísima rapidez. Entra en obsolescencia muy rápidamente. Y por supuesto los trabajadores del conocimiento también sufren ese proceso. Se ha acabado aquello de que si tu sabias de algo, eso te servía para toda la vida laboral, no si eres un trabajador de este tipo.

Por lo tanto, esta evolución implica que lo que aprendimos, nuestros conocimientos, o nuestras habilidades, que adquirimos al principio de nuestra vida laboral, no sean suficientes para nuestra vida laboral que los tiempos actuales nos han traído. Las personas cambian en el tiempo, por lo que pasan a ser personas diferentes, con diferentes necesidades, diferentes habilidades, diferente perspectiva, y por lo tanto con una necesidad clara de reinventarse a sí mismos.

Y no hablamos simplemente de por ejemplo reciclarse, sino de reinventarse, que es una palabra fuerte. Actualmente hablamos de tranquilamente 30 años de trabajo, y tal como van las cosas, quizás sea mucho más, por lo que si queremos seguir siendo útiles para la empresa, hemos de reinventarnos a nosotros mismos varias veces.

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