Hoy empiezo una serie de cinco post sobre los errores típicos de los líderes que me he encontrado en mi vida laboral. La idea me la ha dado un libro que leí hace tiempo, The Five Temptations of a CEO: A Leadership Fable, y que hoy, rebuscando por casa he visto. El libro estaba muy enfocado hacia los CEO -viene a ser como un director general de por aquí-, pero bueno, vamos a hacer una adaptación libre.

La verdad es que es muy fácil hablar, yo siempre digo que nos hemos de encontrar en un puesto de responsabilidad antes de criticar, porque no es nada fácil dirigir. Pero si es verdad que el carácter hace mucho, y eso se puede cambiar si se quiere. Realmente ser un buen líder no ha de ser complicado, está claro que vamos a tener retos y dificultades, y la gracia está obviamente en obtener los resultados necesarios. Y para eso nos hemos de enfocar en la fuente del reto o problema y aislarnos de todo lo demás. Estos cinco errores seguro que nos distraen de ese objetivo.

Sabéis, hace ya tiempo que me di cuenta de que es lo que más me gusta de mi trabajo, y es simple y llanamente trabajar con mi equipo. Ese vinculo que se crea cuando todos vamos hacia el mismo sitio, todos empujamos hacia la misma dirección, todos conseguimos nuestros objetivos… Cuando he sido más feliz ha sido en esos momentos.

Yo creo que la clave de formar un gran equipo que consiga grandes resultados es que alcancen plena confianza entre ellos, y que crean en ti. Y antes de que eso pase, tú has de confiar en ellos y mostrarles que eres vulnerable.

Muchos líderes enmudecen si han de mostrar sus puntos débiles a su equipo. Yo entiendo que eso cuesta, pero en el fondo, mostrando las áreas donde flojeas, estás demostrando que confías en ellos, ya que no tienes ningún problema en que vean tus debilidades. Los grandes líderes se conocen a sí mismos perfectamente, y saben también perfectamente en que no son buenos, y no pierden los papeles si cometen errores. Al final, para eso está el equipo, para complementar.

La confianza es la clave para el intercambio de ideas. Por eso me gusta tanto trabajar con mi equipo, todos confiamos en todos, y no tenemos ningún problema en reconocer que de algo no sabemos. Al final, el conocimiento se adquiere, es cuestión de tiempo, pero se aprende. Lo verdaderos líderes no tienen problemas en mostrar su vulnerabilidad, porque saben que lo que se obtiene de confiar en las personas es mucho, muchísimo.

Ser abierto no es una debilidad, es una necesidad, ya que nos da la confianza de nuestra gente. Y creando confianza es como se obtiene ese intercambio de ideas y trabajo que tanto me gusta. Además los conflictos se limitan a los problemas que el trabajo nos impone, y no se llevan al terreno personal. El conflicto productivo nos da muchas claves para tomar buenas decisiones.

Para acabar, los resultados de un proyecto son los que realmente nos dan la medida de nuestro éxito, no la apariencia de saberlo hacer todo y estar siempre en lo cierto.

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