Entradas anteriores: yo soy el mejor y lo sé hacer todo, evitar los conflictos a toda costa, asegurarse que siempre hacemos lo correcto.

Después del parón del puente, seguimos con la serie sobre los errores típicos de los líderes. Hoy hablamos de un problema, o comportamiento mejor dicho, del que ya he hablado mucho en el blog, pero que no está de más recordar, ya que se da mucho en el mundo de la empresa.

El mejor líder del mundo fracasa, en la consecución de resultados para la empresa o en sus proyectos, si no es capaz de conseguir que cada persona de su equipo cumpla con sus responsabilidades. Todos sabemos que muchas veces el ponernos duros con la gente para que cumpla nos va a hacer impopulares, y eso nos asusta, pero lo hemos de hacer, ya que sin eso no vamos a lograr que nuestros planes se lleven a cabo.

Hemos de dejar claro que es lo que esperamos de cada una de las personas de nuestro equipo, y les hemos de hacer responsables de conseguirlo. Es nuestro deber avisar a los que se salen del camino trazado, e informarles de las consecuencias, aunque eso sea desagradable. Eso es mucho mejor que fracasar en los proyectos que llevamos a cabo, y por supuesto que tener que despedir a alguna persona.

Aun y así, si las personas no cumple con lo que les hemos encomendado una vez les hemos avisado, hemos de cambiar la táctica y hacerles un seguimiento más estrecho para conocer el porqué no lo hacen. A lo mejor les pedidos demasiado, a lo mejor hay causas personales fuera de la empresa que no les deja rendir, a lo mejor no les gusta lo que hacen, pueden haber muchísimas causas. Hemos de conocer las razones para poder actuar y modificar las asignaciones de trabajo o responsabilidad, y así darle a cada persona lo que mejor pueda hacer.

Pero al final, si las personas no cumplen, hemos de tomar una determinación y apartarlas del equipo, si eso es posible, o sino de la empresa. Y lo hemos de hacer simplemente por una cuestión de coherencia, ya que eso se lo debemos a las personas que si cumplen con sus obligaciones. No hay nada mas desmotivador que esforzarte en tu trabajo y ver como el de al lado pasa de todo, y no se hace nada por remediarlo. O tener que hacer trabajo doble porque una persona no hace lo que debe.

En resumen, y aunque nos de miedo y nos haga impopulares, hemos de ser estrictos con nuestro equipo y si alguno no cumple, hemos de hablar con el claramente de las consecuencias que puede acarrear su falta de trabajo, porque al final todos hemos de contribuir a los resultados de la empresa. Y recordad, hemos de trabajar para ganarnos el respeto de nuestro equipo, no su cariño.

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