Yo creo que definitivamente sí. Y creo que el sentido que nosotros tenemos de la palabra equivocarse ha de cambiar cuando se trata de management.

Si leéis literatura sobre dirección, cada vez más se habla sobre este tema, sobre la necesidad de equivocarnos para buscar la excelencia. Tarde o temprano, los cambios reales implican fallar en algún momento, equivocarnos en la dirección tomada, no darnos cuenta de que lo que hacemos no lleva a ningún sitio.

Como ya he dicho alguna vez, si solo hacemos lo que sabemos hacer bien, lo que conocemos y con lo que estamos más a gusto, lo más probable es que no nos equivoquemos. Pero seguro que entraremos en la rutina, y nuestro trabajo será cada vez menos interesante. ¿No pensáis que eso es una forma de equivocarnos?

Podemos ver la equivocación como una forma de avanzar, si realmente nos hemos equivocado al seguir un camino nuevo, al intentar algo diferente, al hacer una cosa nueva que no dominamos. Seguro que algo aprenderemos de este error. Obviamente, es mejor que nuestras equivocaciones no trasciendan, ya que muchas veces afectan a otras personas si estamos en puestos de responsabilidad, pero no siempre puede ser así.

Yo pienso que en la creatividad hay bastante de rutina, quiero decir, que para conseguir algo creativo hemos de fracasar algunas veces. Este fracaso nos dará la experiencia para ver hacia donde hemos de ir, que hemos de modificar, y en el futuro no volveremos a cometer los mismos errores. Realmente, las ideas innovadoras son el fruto del hábito y del trabajo duro, y por supuesto, muchas veces de algo de suerte.

Yo creo que cada uno de nosotros puede conseguir lo que se proponga si lo intenta realmente con ganas, y no hemos de caer en el error de pensar que no tenemos el talento necesario para conseguirlo. Obviamente hay personas más capacitadas para hacer unas cosas que otras, y seguramente eso les hará equivocarse menos, pero con perseverancia, nosotros también lo podremos conseguir.

Os recomiendo una entrevista que le hacen a una bailarina llamada Twyla Tharp en la HBR de abril, que habla sobre estos temas. Ella ha escrito un libro llamado the creative habit, que tiene muy buena pinta.

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