El otro día leí que el libro good to great ha sido uno de los más vendidos en la categoría de management. La verdad es que a mí me gustó mucho, y veo que a muchos más también. Para hacer memoria, habla de ese pequeño grupo de empresas que son especialmente buenas, por encima del resto en su sector.

Una de las partes que más me gustó fue en la que explica como se ha de crear una cultura de disciplina en tu equipo -bueno, el libro habla de tu empresa, pero yo lo adapto a lo mío. Pero esto, ¿qué quiere decir? Pensad en una empresa emprendedora joven con éxito, que normalmente nace de una nueva idea, y con un alto grado de creatividad, energía y visión va saliendo adelante. El problema es que muchas veces cuando estas empresas van creciendo, pierden estos valores, y se convierten en ordinarias y mediocres, y sobre todo burocráticas. Esta burocracia muchas veces nace para compensar la incompetencia y la falta de disciplina, que ayuda a manejar ese porcentaje de gente no válida que poco a poco se va incorporando al equipo.

Pero, ¿cómo intentamos evitar que esto ocurra? Se trata de tener un buen sistema y a las personas adecuadas. La estrategia se basa en cuatro reglas:

  • Hemos de crear una cultura alrededor de la idea de libertad y responsabilidad, pero siempre dentro de un contexto. El sistema ha de basarse en unos valores básicos de sinceridad, honestidad y trabajo bien hecho, siempre buscando reconocer los hechos, pero se ha de dar libertad y responsabilidad a las personas para que se muevan en ese contexto. Se trata de tener a vuestro alrededor a gente bien disciplinada que no necesiten un control estricto, y vosotros os tenéis que dedicar a controlar el contexto, no a las personas. Es muy importante que estas sientan que están realmente trabajando para conseguir lo mejor, pero con la disciplina necesaria para no salirse del camino trazado. Fijaros que nunca nos hemos de regir por cuestiones estrictas de coste.
  • Escoger a las personas es importante. Estas han de ser fanáticas en conseguir la excelencia, o sea, han de poseer la disciplina necesaria para hacer lo que sea necesario para conseguir lo mejor para vuestro proyecto, y buscar siempre la mejora continua. Es difícil conseguir esto, pero mi consejo es que os baséis en vuestra red de contactos y conocidos para encontrar estas perlas y traerlas a vuestro lado. A mí me ha funcionado muy bien.
  • Disciplina no significa tiranía. Muchas empresas que no han conseguido mantener su crecimiento han acabado contratando a líderes que han impuesto su fuerza, y esto por supuesto las ha mantenido, pero no las ha hecho ser empresas realmente espectaculares. Los líderes de nivel 5 nunca trabajan de forma dictatorial, sino que inculcan en las personas el sentimiento de que han de actuar siempre haciendo lo mejor para el proyecto, sin necesidad de que estés detrás de ellos.
  • Tenéis que tener claro en que podéis ser los mejores, que hace que vosotros seáis útiles para la empresa, y cual es vuestra pasión. Cualquier cosa que no esté en la intersección de estos tres conceptos no es importante, y no ha de ser llevado a cabo. El decir “no” es importante y tenéis que aprender a saber hacerlo.

Quizás yo he tenido suerte con las personas, pero a mí me ha funcionado. Es importante encontrar aquello que cada persona puede hacer bien, porque con esto conseguiréis que todo funcione como un buen reloj suizo. El estrés va en contra de todo lo dicho, y no hay mayor estrés que el que produce el estar haciendo algo que crees que no estás preparado para hacer.

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