Durante varias entradas a partir de esta voy a hablar sobre la precepción visual, ya que para presentar la información de manera efectiva hemos de entender bastante bien como actúa nuestro cerebro en relación a la vista. No os habéis dado cuenta que cuando empezamos a entender alguna cosa siempre decimos “ya veo”, nunca “ya oigo”, o “ya huelo”. La visión es de lejos el sentido que nos proporciona un mayor ancho de banda de información que llega a nuestro cerebro, y aproximadamente el 70% de nuestros sensores cerebrales están dedicados a la visión.

Hay muchísimas fuentes de información sobre la percepción visual, y algunas de ellas hablan sobre como aplicarla al diseño de sistemas de información. Un especialista en el tema es Edward Rolf Tufte, podéis encontrar varios libros escritos por él. Este hombre inventó la llamada sparkline que tanto uso en los dashboards que implemento.

Como ya he dicho, nuestro sistema visual formado por los ojos y el cortex cerebral visual, implementa un procesador masivo de información con un ancho de banda extremadamente amplio que va directo a nuestro sistema cognitivo. Pero tiene sus propias reglas de funcionamiento, y esto hace que podamos detectar patrones si se nos presentan de una manera adecuada, y que si son presentados de otra manera simplemente nos pasen desapercibidos. Por lo tanto, si sabemos cómo funciona, podremos convertir nuestros conocimientos en reglas para mostrar información, de manera que lo importante no pase desapercibido.

A decir verdad, no vemos con nuestros ojos, vemos con nuestro cerebro. Los ojos son simplemente el mecanismo por el que la luz entra y se convierte en impulsos eléctricos. Pero nuestros ojos no registran todo lo que pasa a nuestro alrededor, solo lo que se encuentra en su rango de percepción. Solo una parte de lo que nuestros ojos ven pasa a ser un foco de nuestra atención, y solo una fracción de lo que enfocamos pasa a ser un objeto de atención de nuestro pensamiento consciente. Y finalmente, solo una parte de lo que vemos y en lo que nos fijamos pasa a nuestra memoria. Sin todos estos límites nos volveríamos locos, nuestro cerebro se sobrecargaría de información. Por eso es tan importante presentar bien las cosas.

En las siguientes entradas hablaré de buenas prácticas para presentar la información. Me basaré en el libro Information Dashboard Design, y me concentraré en tres áreas:

  • Los límites de la memoria a corto plazo y como aprovecharnos de ellos.
  • Como mostrar la información para que sea percibida de manera rápida.
  • La Corriente Gestalt de Psicología definió varios principios de cómo la información llega a nuestro cerebro.
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