Bueno, pues ya he vuelto de mis vacaciones. Ahora espero poco a poco ir cogiendo velocidad de crucero, que el invierno va a ser largo y lleno de proyectos complicados.

Esta entrada viene a cuento de una conversación que tuve hace ya unas semanas sobre los proyectos de Sap BI -un sistema de Business Intelligence de Sap- y su uso real en la empresa. Comentaba que yo había tenido siempre suerte y los proyectos de este tipo que había llevado a cabo habían tenido bastante implantación dentro de la empresa a todos los niveles, y me preguntaban como lo había conseguido. La verdad es que nunca me lo había parado a pensar, pero aquí van mis reflexiones sobre el tema. Si queréis un buen blog sobre el tema, os recomiendo Occam’s Razor by Avinash Kaushik.

Lo primero y principal, nos hemos de comer el ego. Seguro que nosotros somos unos súper especialistas en tratamiento de datos, y que somos capaces de hacer sistemas muy complejos, con multitud de opciones en cada consulta para que los usuarios puedan parametrizarse lo que quieren ver en cada momento y analizar de muchas maneras diferentes los datos. Y está claro que crear un sistema así para nosotros es mucho más gratificante, un sistema del que nos podamos sentir orgullosos. Pero, ¿realmente es eso lo que la gente quiere? La gente quiere simplemente conocer la información de manera sencilla y sobre todo directa, sin complicaciones, sin entrar muchos datos y picar en muchos botones. Tenéis que conocer lo que las personas necesitan, y dárselo, de manera sencilla.

Y donde realmente podéis aportar valor es en vuestra visión de conjunto, quiero decir, vosotros domináis toda la información, y podéis enriquecer lo que os piden con vuestra visión de la foto completa de la organización, añadiendo nuevas perspectivas, cruzando datos. Los demás están lejos de la información, pero vosotros no, y aquí tenéis vuestro 10% de valor. Y esto lo conseguís mirando los datos y haciendo recomendaciones. Mostrar lo que está funcionando y lo que no, cuales son las mejores métricas para cada cosa. Vuestro objetivo es convertir los datos en información, que sirva para tomar decisiones, por ejemplo.

Las empresas tienen gran cantidad de datos, y muchas de ellas tienen herramientas potentísimas para extraerlos, mezclarlos, limpiarlos, cruzarlos. Pero, ¿que sale de estos datos? Nada. La información ha de existir para cubrir las necesidades del negocio y dar indicaciones de hacia dónde se ha de ir, para tomar decisiones. Mi consejo con los proyectos de datos es empezar con poca cosa y entregar la primera versión en poco tiempo, y entonces ponderad si realmente ha tenido un impacto en la organización -aunque sea pequeño-. Si es así, continuad con ese camino. Las decisiones no se toman si perdéis el 95% del tiempo en obtener los datos y no en analizar lo que tenéis.

Un consejo que aplico de la web que cito al principio es la importancia del marketing en los proyectos de datos. Los buenos analistas son muy buenos en esto. La razón es que cada parte de la organización tiene su función determinada, pero el marketing tiene esa visión global, y se preocupa habitualmente de la visión a largo plazo en la empresa, y de lo que quiere el cliente. Al final, vuestros clientes son los componentes de la organización, y vuestra misión es “vender” la información que generáis de una manera única e innovadora para que sea útil a vuestro cliente. Tenéis que convertiros en “evangelizadores” de la necesidad de información para la toma de decisiones. Es uno de mis objetivos de este año escolar que empieza, profundizar mucho más en el conocimiento de las técnicas de marketing.

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