Hoy es Navidad. Felicidades a todos los que aun seguís ahí.

Este año ha sido duro. Muy duro. Sin lugar a dudas mi año más duro profesionalmente hablando. En muchos momentos he estado realmente extenuado -a ratos aún lo estoy.

La verdad es que he estado un poco perdido estos meses, absorbido totalmente a nivel profesional. Y una de las consecuencias de estar perdido ha sido que no tenía ganas de escribir. No me parecía coherente dar ideas validas a nadie cuando yo mismo no podía pensar en ellas. Solo podía dejarme llevar por los acontecimientos, por el trabajo más inmediato, sin capacidad mental para hacer otra cosa.

Y esto aun no ha acabado, pero al menos ha aflojado. Y os puedo asegurar que cuesta mucho volver a escribir después de tantos meses. Yo soy una persona muy costumbrista, me siento cómodo con las rutinas y las obligaciones, y he perdido la rutina de escribir aquí.

Otra de las consecuencias de estar perdido es que tomas malas decisiones. Por suerte yo me he mantenido apartado de ellas -de hecho me he mantenido apartado de cualquier decisión, mala o buena.

Hace unos años tuve un accidente haciendo deporte. Me rompí muchas cosas, y tuve que estar una semana en el hospital y dos meses en casa casi sin moverme de la cama. Fue tan fuerte la caída que en el hospital me daban morfina para el dolor. Recuerdo a la enfermera llegar con la inyección, ponérmela y a los 5 minutos perder la noción de todo, tener la mente en blanco. Hubo gente que me vino a ver al hospital, hablé con ellos, pero no recuerdo lo que les dije. Esa sensación no me gusto nada, tanto es así que yo mismo pedí que me dejaran de dar el medicamento. Prefiero sentir el dolor, sentir mis problemas, pensar en las cosas que me preocupan y las que me importan.

Ahora, aunque en menor medida, me pasa lo mismo. En muchos momentos he tenido la mente en blanco. Mª Ángeles y Alejandro lo saben. El rendimiento empresarial ha sido bueno, solo tenía que dejarme llevar por los problemas y su solución, pero en el ámbito personal no ha sido igual.

Voy a volver, escribir en el blog con regularidad. Y voy a escribir sobre cosas que no sepa, intentando aprender en cada entrada que haga, porque tengo la creencia de que si yo aprendo, alguien más puede aprender, y le puede hacer gracia seguir lo que vaya explicando. Además creo firmemente que tener un blog es una buena manera de llevar a cabo tus metas profesionales. Para mi es difícil escribir si no tengo un objetivo.

Animo, y no os atraquéis de turrones.

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