La verdad es que siempre he sentido una cierta fascinación por Steve Jobs y por las cosas que ha hecho. Recuerdo ir al Sonimag, cuando era bastante más joven, al stand de Apple, y pasarme horas usando el ratón con los primeros ordenadores con el interfaz gráfico. Y recuerdo el NeXT, el primer ordenador con un sistema operativo orientado a objetos… Y recuerdo haber leído sobre las idas de olla de Steve en cada una de las empresas y puestos que ha estado, con esa personalidad entre fascinante y desquiciada…

El otro día me propusieron hacer una ponencia en la convención de mi empresa actual, para presentar un proyecto de automatización de la fuerza de ventas usando TabletPC y pensé… ¿Por qué no hacerlo como Steve Jobs en sus keynotes? Recuerdo aquella en que sacaba el MacBook Air de un sobre de esos marrones… Un maestro.

Buscando por la web encontré el libro the presentation secrets of Steve Jobs. Está escrito por Carmine Gallo, si buscáis por la web veréis que es un personaje que se ha especializado en comunicación de empresas, y que asesora a gente muy importante. El libro está muy bien escrito, como si se tratara de una obra de teatro, con tres actos y diferentes escenas en cada uno de ellos -si vais al vínculo de Amazon podéis ver lo que os cuento, y con muchos ejemplos de keynotes y de otras presentaciones de empresa, por supuesto con especial énfasis en las de Apple. Hay muchos detalles por los que vale la pena que leáis el libro, yo aquí os pongo algunos de los que apliqué en mi presentación.

Lo primero es no complicarse la vida con el PowerPoint. Nada de transiciones, ni efectos, ni sonidos, ya que eso solo hace que la gente se distraiga del mensaje que queréis transmitir. Por ejemplo, yo simplemente tomé un fondo negro, y letras blancas, y nada más. Y nada de bullet points, sino más bien frases estilo twitter que expresen mi mensaje, con letras muy grandes.

También es importante la regla de tres. Hay numerosos estudios que demuestran que nuestra memoria es incapaz de retener más de tres o cuatro ideas en nuestra memoria a corto plazo, por lo tanto debéis descomponer lo que digáis de tres en tres. Por ejemplo, cuando hablaba de las características de tabletPC, tuve que quedarme con tres de ellas. Además es un buen método para aprender a sintetizar, porque todos tenemos tendencia a bombardear a los que tenemos delante con cuanto más datos mejor, la regla de tres nos obliga a sintetizar en lo más importante. Y el número tres es muy persuasivo…

Steve Jobs monta sus presentaciones como si fueran una película, y yo hice lo mismo. Lo primero es introducir al villano, en mi caso los problemas actuales que tenemos con los ordenadores actuales. Y después introducir al héroe, en mi caso el tabletPC, que ofrece una mejor manera de hacer las cosas, rompe con lo habitual en el sector e inspira a la gente a innovar, ya que es una solución puntera –y sí, lo saqué de un sobre marrón. También hay que motivar a la gente con frases grandilocuentes, por ejemplo “reinventar la forma cómo interactuamos con el cliente en el punto de venta” que motiven y generen ilusión.

Y hay que responder a la pregunta que más importa a la gente. En mi caso yo creo que es ¿para qué hemos de cambiar? Les dejé muy claro que íbamos a hacer el sistema más sencillo del mundo, con toda la información relevante en cada momento y en tiempo real. Conocía cuales eran los problemas del sistema actual y los utilicé para convencerles de que el esfuerzo que van a tener vale la pena si ven todo lo que van a obtener.

Al final, mi presentación era sobre un ordenador y una aplicación que se apoya en sus características. En algún momento tenía que explicar detalles técnicos, pero en vez de hablar de megahercios de procesador, preferí hacer una comparación para que la gente se haga una idea de que el ordenador es muy potente, por ejemplo les dije que era tan potente como 20 de sus ordenadores actuales.

Y súper importante, ensayar, ensayar, ensayar. Nunca me presento a una presentación importante sin antes haberla ensayado como mínimo 4 veces. La ensayo para mí mismo, y delante de gente de mi confianza. Y si puedo, hago un ensayo en la sala. Además tengo un mando a distancia que me permite pasar las diapositivas y así me puedo mover por el escenario y acercarme a la gente. Y no hay que tener miedo al cara a cara, hay que dejar que la gente te pregunte y contestar abiertamente y con sinceridad, y cortar con energía a aquellas personas que preguntan sobre temas que no están incluidos en la presentación.

Bueno, en definitiva, definieron mi intervención como una “maravillosa presentación”, lo cual obviamente me llenó de orgullo. He de decir que a mí me encanta hacer presentaciones, estoy a gusto con el cara a cara, y supongo que eso se transmite a las personas que tengo delante.

Os recomiendo el libro, de verdad que es una fuente de inspiración si os gusta el estilo Steve Jobs. Yo no le hago honor en esta entrada del blog, porque tiene muchísimas ideas aplicables a vuestras presentaciones.

 

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