Esta entrada fue publicada originalmente en el blog de OrekaIT


Esta es mi primera entrada en este blog, y lo primero que me gustaría es agradecer la oportunidad que OreKaIT, y en particular a Jose Carasa, me han dado de poder expresar mis ideas.

Supongo que lo segundo que debería hacer es presentarme. No me voy a enrollar demasiado, simplemente decir que llevo 24 años en el mundo de la organización empresarial, relacionada con la informática, liderando proyectos y equipos. Si queréis saber algo más de mí, os emplazo a mi blog personal, que aunque últimamente lo tengo algo olvidado, sí podéis encontrar algunos datos más. O sino podéis acudir a mi perfil de linkedin.

Hoy me gustaría escribir de un tema sobre el que ya he hablado muchísimo, y del que se ha escrito extensamente en miles de publicaciones de todo tipo, pero que considero una buena manera de empezar, y es sobre que significa ser un buen jefe. Durante toda mi vida profesional ha sido una obsesión para mí conseguir ser lo mejor posible en esta materia, esta búsqueda es algo que me define, por lo que empezar con ello me parece de lo más coherente.

Seguro que si preguntáis a personas que tienen mando sobre otras sobre si son o no buenos jefes, os dirán que sí, que son unos genios de la gestión. Si les preguntas porque seguro que darán variadas características de lo que es ser un buen jefe, os cito algunas:

  • Yo sé mucho de la materia que tengo entre manos
  • Yo delego y no hago micromanagement
  • Yo soy un gran comunicador y siempre tengo al tanto a mis equipos de los objetivos a conseguir
  • Yo doy mucho feedback y agradezco el trabajo bien hecho
  • Yo siempre estoy ayudando a mi equipo a conseguir las metas marcadas

Realmente todo esto son razones de peso que hacen que un profesional sea un buen jefe, es innegable.

Pero perdonad, yo encuentro a faltar una muy importante, y es que un buen jefe ha de ser humilde. De esto habla el libro Good Boss, Bad Boss: How to Be the Best… and Learn from the Worst de Robert Sutton. Supe de él leyendo el Expansión hace un tiempo, y pensé que valdría la pena compartir lo que dice.

¿Qué significa ser humilde? Reconocer sus errores y sus limitaciones, pero sobre todo saber escuchar a los que tienen a su alrededor. Sutton propone a las personas que tengan un grupo a su cargo que se haga las siguientes preguntas:

  • ¿Qué sorprende más a mi equipo de mis actos y estados de ánimo?
  • ¿Qué opinan de mi propia competencia y comprensión?
  • ¿Cómo reacciona mi equipo a las grandes y pequeñas cosas que hago?
  • ¿Querrían trabajar de nuevo conmigo?
  • ¿Soy consciente de lo que significa trabajar para mí?

Y si no podemos contestar a la mayoría, mejor será que hagamos lo posible por conocer la respuesta, porque lo más probable es que nos llevemos una sorpresa desagradable. A ver si al final resultará que no vemos nuestros fallos y nos consideramos mejores que los demás.

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